Acerca de mi entrenamiento

El fútbol es una disciplina muy exigente físicamente. Requiere velocidad, una explosión de fuerza, una alta resistencia y reflejos, reacciones rápidas y visión de campo. No está nada fácil.

Principios Básicos de mi entrenamiento

Lo básico de mi preparación es el manejo y control de la pelota. Cuando entreno solo, busco un terreno medianamente amplio y otro espacio con una pared. Si estoy con mi equipo, o al menos con otro jugador, me concentro en una cancha amplia para poder desarrollar las técnicas.

En un principio el control del balón es muy importante. No se hacen piruetas sólo por distracción. Se trata de hacer que la pelota y tú sean uno solo. Dominar el balón con ambos pies, mantenerlo en el aire sin dejarlo caer al piso, es uno de los ejercicios iniciales. Luego está el correr con la pelota, sin que se aleje demasiado, manteniendo la visión en el campo y no en la pelota. Avanzar, detenerse, cambiar de dirección, todo cada vez más rápido y manteniendo el control.

La otra parte de mi rutina es recepción y pase. Para ello es la pared. Si estoy sólo, pateo contra la pared, recibo y vuelvo a golpear. Si estoy con alguien, debo dominar, devolver la pelota, con dos toques, uno para recibir, y dominar y el otro para devolver. La precisión es importante.

Resistencia y velocidad

Bien, viene la parte física. Hay que estar activo 90 minutos o más jugando, a veces a pleno sol, otras con lluvia, frio o calor intenso. Para resistir todo eso se necesita condición, y esto solo se logra mediante entrenamiento, alimentación y descanso.

En el fútbol también existe el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, por lo que se necesita cierto nivel de robustez para resistir un empuje de un contrario, o lograr desplazarlo para pelear la pelota. Hay que saltar para cabecear y en el aire somos una masa que fácilmente puede ser desplazada por otro jugador. La técnica aquí también es importante.

Empiezo con 20 minutos de trote suave para calentar. Seguidamente realizo remates a máxima velocidad de 50 a 80 metros, con recuperación caminando los mismos 80 metros y nuevamente los remates, hasta completar 10 a 20 repeticiones. De ser posible entreno subiendo escaleras o pendientes a máxima velocidad, y realizo carreras con cambios de sentido brusco, simulando esquivar a oponentes.

Con un compañero se puede practicar un salto para cabecear, chocando con precaución los hombros en el aire, simulando la disputa de la pelota.

Los estiramientos son parte indispensable de la rutina y debo realizarlos al terminar. También los ejercicios de abdominales y lumbares para fortalecer el tronco. Regularmente asisto al gimnasio para mantener los músculos del resto del cuerpo en condiciones.

Las técnicas de Juego

Se realizan con el equipo y bajo la tutela de tu entrenador. Él te dirá qué técnica desea que apliques, y de acuerdo a tu posición, consiste en aprender a saber dónde ubicarte en el campo de juego, con o sin la pelota.

Esencialmente se trata de mantener la figura de defensa o ataque, respaldar a tu compañero en la defensa o apoyar en el ataque, cuándo avanzar o retroceder, no alejarte demasiado de las líneas de juego y aprender las jugadas. Se complementa con mejoras en tu técnica de cómo patear y adónde y a quién hacerlo.

Alimentación y descanso

Nuestro cuerpo necesita combustible para moverse y descanso para reconstruirse después de cada desgaste. La mejor alimentación es la balanceada, con suficientes proteínas para reponer tejidos musculares, hidratación y carbohidratos para tener energías para correr. Evita la comida chatarra y las grasas excesivas. Controla los azúcares refinados, y consume bastante agua y fibra para mejorar tu digestión. No olvides dormir mínimo 8 horas para que tu cuerpo pueda reponerse por completo y mantener tu nivel de juego.